viernes, 25 de marzo de 2011

#CosasqueMeponenDebuenas

#cosasquemeponendebuenas El levantarme cada dia sabiendo que estoy vivo
#cosasquemeponendebuenas El comer aquellos antojos que a veces no puedo hacerlo.

#cosasquemeponendebuenas El sudar rico cuando hago ejercicio
#cosasquemeponendebuenas El conocer gente nueva cada dia.
#cosasquemeponendebuenas La sonrisa de un niño
#cosasquemeponendebuenas Cuando canto a todo pulmon en la fortaleza de soledad llamese mi cuarto.

#cosasquemeponendebuenas El tener una idea para el vlog y blog
#cosasquemeponendebuenas Sonara vanidoso, pero cuando alguien me piropea.
#cosasquemeponendebuenas Cuando un amigo me saluda sin importar por que me hable solo con simplemente hacerlo.

#cosasquemeponendebuenas Una buena Jaladita en la mañana
#cosasquemeponendebuenas Un buen faje con mi pareja (si tuviera)
#cosasquemeponendebuenas Comerme una barra de chocolate
#cosasquemeponendebuenas Hablar con mis padres sobre lo que me acontece..
#cosasquemeponendebuenas Hacerle una broma a mi hermano
#cosasquemeponendebuenas Rentar una peli y verla con mi familia.
#cosasquemeponendebuenas Reir como loco sin saber el porque solo Reir


Yo he puesto varias cosas que a mi me ponen de buenas y a ti que te ponen de buenas..

miércoles, 23 de marzo de 2011

Un cumpleaños especial.

Antes que otra cosa quiero pedirles (nuevamente) una disculpa porque la semana pasada quedé a deberles la entrada, pero bueno aquí estoy compartiendo un poquito de mi con ustedes. 

En esta ocasión quiero compartirles lo que ha sido twitter para mi estos 2 años, tal vez pueda ser un post muy personal y no quepa aquí, pero estoy segura que más de 1 se puede identificar, asi que, espero que les guste.

Twitter llegó a mi vida en un momento mmm ¿cómo llamarlo? ¿crítico? sería amable llamarlo así pero lo que quiero decir es que de verdad habían pasado muchas cosas en mi vida, había pasado un año muy depre la verdad.

Entonces entré a twitter obvio como al principio  de casi todos pues no le entendia, aún no recuerdo como fue que empecé a enrolarme, a conocer ideas diferentes a las mías, a leer blogs interesantes, a seguir las noticias, a iniciar nuevas amistades que han sido entrañables...

He podido ver una evolución en mi vida  que he compartido con ustedes, de vivir solo en l vida 2.0 ahora la alterno con la 1.0 y es más divertido, me gusta compartir pedacitos de mi en 140 caracteres. 

Espero seguirlo haciendo por mucho tiempo mas, gracias por leerme! por enseñrme! y por comprtir! :) 

Muchos son los que pasan por un TL pero hay pocos que se quedan instalados en tu corazón...Los quiero. 

@NiniaChef

martes, 22 de marzo de 2011

Roberto

[…] Robert y Matías, sin querer compartieron una mesa y no hubo que decir nada para saber que de ahí en adelante, de una manera muda siempre serían buenos compañeros, al menos durante los siguientes 4 meses donde se verían cada tercer día en el mismo lugar y se dirigirían las mismas miradas […] 

[…] Pero la verdadera amistad había nacido entre Robert y Matías y sobra decir que lo que más le agradaba a Matías de su amigo era el silencio que siempre guardaban, el respeto de no preguntarse nada del pasado […] 

Fragmento extraído del blog de @mimoso1 que puedes encontrar completo aquí 

http://fernandobenavides.wordpress.com/2009/05/26/matias-1/ 

Lo conocí en la escuela. Hicimos juntos nuestro servicio social con otros compañeros y nos tocó remodelar el laboratorio. Un día mientras trabajábamos, me sonrió…y me enamoré perdidamente de él desde ese día. Siempre fuimos nomás amigos, hasta la fecha. Después de poco del día que me flechó supe que tenía novia, así que nunca me atreví a nada más allá del intercambio de miradas en el salón. 

Me ponía muy nerviosa. Alguna vez tuve que volver a sentarme porque mis pies parecían de estambre. No me atrevía a hablarle, pero parecía que a él le divertía bromear conmigo, así que empezamos una amistad muy linda. 

Un día, de alguna forma, descubrí que su calidad como persona era una que yo no había visto en nadie, o casi nadie, nunca. De muchos comentarios fui formando más o menos su historia, porque siempre fue súper reservado, pero fui conociéndolo poco a poco. Aún puedo decir que es una de las personas más excepcionales que he conocido, nunca lo he visto faltar a sus principios o avergonzarse de sus raíces.
Siempre quise decirle lo que sentía, durante más de un año que lo quise tanto revoloteaba en mi mente la idea de decirle que me parecía el ser más especial del universo. 

Una ocasión de afortunadas tormentas finalmente se lo confesé. Le dije cuanto lo admiraba y que sentía algo más que esa amistad que teníamos, pero que sabía que tenía novia y lo respetaba. Nunca nadie se había portado tan bien conmigo en situaciones parecidas. 

Aún somos amigos y no puedo decir que haya dejado de gustarme, me alegra el día cada vez que lo encuentro, será porque dejó una huella muy profunda y bonita en mi vida. Pues él es mi amor platónico, el señor Roberto, que después de tanto sigue inspirando cosas lindas en mi vida. 

Dicen que los amores platónicos te preparan, en cierto modo, para el amor verdadero. 
Será? 

Por ahora me rompo la cabeza preguntándome si existe el amor a primera vista o estoy enloqueciendo, pero tengo muchas ganas de desmadrar el difractómetro del laboratorio para que venga [verlo una vez más] el técnico a repararlo [sonreírme]. 

Moraleja: no me sonrías, que me enamoro! 


sábado, 19 de marzo de 2011

¡Un mundo loco!

Ah! siempre es curioso ver que cada vez que hay alguna tragedia ya sea natural o hecha por el hombre las personas digan que es el fin del mundo, que todo está por acabar cuando las cosas siempre han sido iguales.
Si el fin del mundo llegara cada vez que nosotros nos destruimos los unos a los otros en Guerras, no hubiéramos pasado del año uno de nuestra existencia.

Peor aun sucede cuando ciertos individuos usan esos miedos "a el fin" para lucrar, como recién vi en un anuncio detras de un transporte público que hablaba sobre conferencias acerca de "La Biblia y el 2012", es enfermizo.

Pero este mundo es tan variado! es la primera vez que había visto a la ONU avalar violencia para traer "paz" a una escala de conflictos internacionales, como lo que está pasando y aumentará entre Estados Unidos, Francia y Reino Unido contra Libia, todo sea "por defender a los Ciudadanos y hacer que la democracia triunfe", bah, eso ya lo he oído antes.


¡El mundo está loco! Si, si, pero...¿cuándo dejo de estarlo? ¿Cuándo hemos tenido un periodo de paz real? Sino es eso, es aquello, siempre es así, lo curioso es que las escenas leídas en la Historia se repiten una y otra vez, un circulo vicioso en el que la humanidad no se ha esmerado en salir, y lo haremos algún día? Bueno, solo espero que no sea unos años antes de que el Sol consuma el planeta...bueno...si es que aun existen los humanos.


Pero al diablo! Hay que vivir.

viernes, 18 de marzo de 2011

Exhibicionismo

Del latín exhibere, "mostrar" es la inclinación de un individuo a exponerse de forma espontánea. Mostrarse de forma ostentosa puede ser también una forma de exhibicionismo.  El gusto del individuo por desnudarse y mostrarse de forma gratuita.

Ese gusto por ser visto, y de ver, para un exhibicionista debe de haber un vouyerista, ambos ligados por el morbo, uno por mostrar y el otro curiosamente de ver.
Comodamente lee estas lineas, frota tus manos lentamente, mueve la barra hacia abajo, hemos llegado a ese punto en que la ropa se ha vuelto incomoda, "me pica la ropa", "el calor no lo aguanto", "el pantalon me aprieta", "es que no me gusta la combinacion de hoy". Tu y yo sabemos que de estos pretextos hay muchos, pon tu confianza en ti, te veras a ti, pongamonos comodos y no nos tardemos quitemonos esa ropa que tanto nos molesta y nos acalora.

miércoles, 16 de marzo de 2011

QUÉ CHIDAS LAS IMÁGENES DEL TSUNAMI ¿NO?

Pues ya todos sabemos lo que sucedió en aquella parte del mundo, en donde lo que ha sucedió suele dejarnos, las primeras veces, sin palabras y pensando lo horrible que sería si nosotros estuviéramos en esa situación, y si somos un poquitín menos egoístas, lo horrible que sería para las personas que sí vivieron la desastrosa experiencia, primero del terremoto, y posteriormente la inmensa ola que arrasó con todo en minutos. 

Vemos los videos por aquí y por allá, y estamos a la espera de nuevas imágenes, de nuevos videos, de nuevos testimonios de las personas que estuvieron ahí, y si están llenas de sangre y todas golpeadas mucho mejor, y qué suerte si nos toca verles llorando. Youtube se actualiza en cada instante, CNN tiene nuevos y mejores momentos captados en HD. 

Qué feo, no sé, por ejemplo, ver las olas llevándose los cientos y cientos de automóviles que quietecitos y sin poder moverse esperan cautelosos que la ola los arrastre, las lanchas, que como en el Día Después de Mañana, caminan a entre las calles cual personas cotidianas. Y luego, que si explota, que si no explota la planta nuclear… todos estamos atentos, a la espera, viendo a Dóriga, ¿Atentos a la gente? ¡NO! Tontos, atentos a ver qué tan chida y espectacular se ve la explosión, se verá como una bomba atómica, se verá la expansión así súper película de cine. 

Gente, por un momento, por un segundo, veamos las cosas como realmente son, hay gente sufriendo, gente que perdió todo, y cuando digo todo no me refiero a las televisiones plasmas de las que Japón está infestado, cuando digo todo es familia, hermanos, padres, hermanos, gente que no puede dormir, ya ni si quiera por estar recordando lo sucedido, no, no hay tiempo para recordar todavía, ahora es momento de no dormir por estar atentos a las réplicas, a posibles nuevos Tsunamis, a las explosión nuclear, que según expertos sería apocalíptica. Dejemos el morbo por un rato, y seamos empáticos. 

Imaginemos, un instante, si nosotros estuviéramos allá, sin luz, sin agua, sin nada más que miedo. ¿Nos gustaría que el mundo estuviera viéndonos llorar por Youtube? 


martes, 15 de marzo de 2011

De mi colección: El sordo no oye...

Hoy quiero compartir un cuento que escribió hace tiempo uno de mis tíos. Él es psicólogo y una persona muy observadora, lector asiduo y referente en la familia de persona que rompe las convenciones sociales. Particularmente me gustan sus escritos siempre cargados de un lenguaje bien adaptado al contexto, que en general indaga en sus experiencias de vida que han ido desde la pobreza extrema, su eterna fijación por los perros hasta sus escritos cargados de erotiscismo y, como él mismo dice, cursilería. Hoy les presento su cuento titulado precisamente: 

El sordo no oye… 

“El sordo no oye pero bien que compone”, así dice el refrán y los refranes encierran cierta verdad. Lo vi en mi abuela, mi sorda abuela que cambió el sentido de una expresión de alivio por un aullido.

Fuimos a la boda de mi prima Lupe que se casó con Enrique, un joven de Querétaro, la ciudad de donde somos. Ella vive en un rancho con nuestra abuela paterna. A mi papá no le gustan las fiestas y nos sorprendió su decisión de ir a la boda. 

Allá, el transporte urbano llega a las once de la mañana y a las seis de la tarde regresa de su recorrido por las rancherías, para enfilarse nuevamente a la ciudad, así que hay que estar puntual o se corre el riesgo de quedarse un día más en el lugar. Y así nos pasó, por estar mis tres hermanos y yo embebidos en la boda, mientras papá y mamá ayudaban a servir a los comensales. 

Llegó mucha gente. Bajaban de las rancherías circunvecinas en grupos. Unos venían a pie, otros en burro, otros más a caballo. En general, era una afluencia constante. Se levantaban unos de la mesa para sentarse otros de inmediato en desfile interminable. Cuando nos dimos cuenta, nos avisaron que el camión ya había pasado. 

Mi abuela feliz ofreció a mi padre un jacal para quedarnos a dormir esa noche. Mi papá, renuente, sólo chistó con desgano. Sin embargo la abuela nos mostró de inmediato el aposento. Era un lugar espacioso con cinco petates tendidos, que se veía, habían preparado para estos menesteres. Así que disfrutamos de la música que si bien no era muy nítida por la ruidosa planta de luz, si era lo suficientemente regocijante para los asistentes, pues apenas empezó a sonar la primera canción, como por arte de magia desaparecieron del patio mesas y sillas para convertirlo en una amplia pista de baile. 

Las interpretaciones del Acapulco Tropical, Rigo Tovar, Xavier Pasos, entre otras, levantaban los ánimos de la concurrencia que bailaba con furor, quizá porque pocas veces llegaba hasta aquel lugar un grupo musical, quizá nosotros no estábamos acostumbrados a ir a fiestas y ver ese entusiasmo en la gente. 

Las cubetas, parte de la alegría, se vaciaban llenando jarros de refresco y alcohol. Hubo un momento en donde ya no importaba bailar con alguien del sexo opuesto, lo importante era bailar. A mí me jaló un hombre que estaba más que bebido pero mi papá vino en mi ayuda para alejar al necio borracho. Inmediatamente después del incidente, mi padre dijo con voz autoritaria: - ¡Órale muchacho, a dormir! Y mis hermanos sólo me siguieron hasta el jacal, para tumbarnos de inmediato en los petates, sin dejar de escuchar el bullicio de la fiesta. 

Como a los veinte minutos de habernos acostado, escuchamos cómo mi abuela le decía a papá que dormiría con nosotros porque su cama ya estaba ocupada por otros visitantes. También le comentó con aflicción, que el cuarto para los novios ya lo habían invadido los padres de Enrique, y que el mismo novio lo autorizó, porque su papá estaba muy borracho. Después de un breve tiempo, mamá, papá y abuela entraron al jacal. Mi madre nos cobijó cariñosa y se dispusieron a descansar, mientras nosotros atentos a los acontecimientos, silenciosos, fingíamos dormir queriendo saber más de la fiesta. 

La música paró. La algarabía empezó a extinguirse y cuando menos lo esperábamos, vimos la sombra del novio cargando en brazos a mi prima. La depositó en uno de los petates que estaba a tres metros de nosotros y empezaron unas sonrisas ahogadas de Lupe, que incitaban aún más al novio. 

Escuchamos con claridad el cuchicheo de Enrique que decía: ándale, ya se durmieron. Y Lupe en su negativa, rápido se envolvió entre las cobijas, formando un blindaje entre ella y el novio. Sus risas ahogadas avivaban aún más la pasión desenfrenada de Enrique. 

A pesar de la oscuridad, veíamos el movimiento de las manos necias del hombre pretendiendo desnudar a nuestra prima que sólo musitaba: 

-¡Pératee, Anrique, pérate por favor!, ¡Pératee, aquí están mis tíos! 

Mi abuela, a pesar de su sordera, entreveía el jadeo ardoroso del juego, e inquieta trató de sentarse con intención de calmar el ímpetu del novio, pero no se atrevió, dejándose caer nuevamente en el petate, rogándole a Dios que estuviéramos dormidos. 

Mis hermanos y yo nos mordíamos los labios para no soltar la carcajada, al ver la loca necesidad de la pareja, porque aquel “pérate Anrique” que decía mi prima era en realidad un "sigue ahí arriba de mí, pero no me quites la ropa". Lo decían sus manos que en ciertos momentos abrazaran con fuerza al novio, como queriendo fundirse en un solo cuerpo, y quizá su temor virginal, quizá el pudor de mostrar su intimidad o el sentirnos tan cerca producían su restricción.


Enrique, inundado por un torbellino de deseo, arrancó la cobija en la que se envolvía la novia, ahora le faltaba el vestido y demás prendas. Siguiendo la ruta del placer y aprovechando que a dos manos la novia protegía sus piernas con su blanco vestido, Enrique destapó el escote y supo de la redondez del fruto. Apenas posó su boca, saboreó de los delirios del amor.Él era un oso enjaulado y hambriento que detrás de los barrotes lograba apenas  introducir la lengua babeante a un panal basto de miel. Salivando, alcanzaba a saber de lo dulce del manjar sin poderlo morder.

Así  Anrique, como le decía Lupe, con las austeras y reprimidas caricias tocó el cielo, y tomando las nubes entre sus manos, las exprimió generando la lluvia de su amor y aún antes de que terminara su diluvio y sabiendo del color del arcoiris, saltó del petate queriendo pisar firme en el paraíso, alcanzó la puerta de jacal, dio dos pasos más y sacó de su pecho un  profundo y satisfactorio entre  grito y suspiro de alivio:

-¡Uuuffff, Aaahhhh!

Entonces, mi sorda abuela, justificando la exclamación del novio, sólo expresó muy quedo:

-¡Oi, tú!, ahí anda el lobo.

Al otro día, a la hora  del almuerzo,  maliciosa e irónica una de mis tías preguntó  a la prima:

-¿Cómo amaneciste?- y ella, espontánea, sólo contestó:

-Pa  Anrique no hubo imposibles, criatura.


Manuel Hernández Molina.